¡Hola, Artenauta! Hoy vamos a hablarte sobre un término pictórico muy a propósito para esta época en la que viene el buen tiempo: el plein air o plenairismo.
El plein air hace referencia a la pintura realizada al aire libre. A lo largo de la historia de la pintura; muchos artistas han optado por este recurso para captar las características de la luz y el paisaje en un momento determinado; pretendiendo dotar a sus obras del mayor realismo.
El plenairismo o plein air en 5 tips
- Pintar al aire libre: consiste en trabajar ante el motivo exterior y observar directamente la luz, los colores y el espacio.
- No exige un acabado realista: puedes interpretar lo observado de distintas maneras. Trabajar en estudio no tiene menos valor artístico.
- Una práctica anterior al impresionismo: artistas como Corot y Daubigny la cultivaron; los impresionistas le dieron especial protagonismo.
- El tubo metálico plegable apareció en 1841: facilitó el transporte de la pintura. Antes también se vendían colores preparados en otros envases.
- La luz cambia: conviene decidir pronto qué efecto vas a estudiar y simplificar antes de entrar en detalles.
Tu primera salida de pintura
Elige un lugar cercano y un motivo con pocas formas. Lleva solo el material necesario y un soporte pequeño. Empieza anotando las masas de luz y sombra; si cambian durante la sesión, conserva la decisión inicial en lugar de perseguir cada variación.
Para practicar, puedes comenzar por un estudio de tres valores y después repetir el motivo con color. No es necesario terminar una obra grande en la primera salida.
Fuentes: definición de plein air de la National Gallery y estudio técnico sobre los tubos de pintura.
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