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Paisaje de atardecer en acuarela paso a paso

¡Hola, Artenauta! En este ejercicio pintaremos un paisaje de atardecer en acuarela con montañas, reflejos en el agua y ramas en primer plano. Trabajaremos en cuatro fases: cielo, montañas, reflejos y siluetas. Observa la humedad del papel en cada una; será la clave para combinar transiciones suaves con bordes definidos.

Prepara papel para acuarela, una tabla o bloc encolado por los cuatro lados, paleta, agua limpia, un pincel con buena carga de agua y otro fino para las ramas. Los colores del ejercicio se indican en el paso 1. Si estás eligiendo el equipo, consulta los materiales para empezar con acuarela.

Paso 1 – Cielo con la técnica de húmedo sobre húmedo

En ArteEscuela no nos cansamos de recordaros que para trabajar con acuarela tenemos que ser ordenados y planificar bien el trabajo antes de comenzar. Por eso, abordamos cada imagen de paisaje en fases. La primera fase en este caso será el cielo, y lo pintaremos en húmedo sobre húmedo.

Para ello, fija el papel a una tabla con una cinta adecuada o usa un bloc encolado por los cuatro lados. Esto ayuda a mantenerlo estable; no garantiza que nunca se ondule. Evita empapar más de lo necesario y deja que se seque antes de retirar la cinta.

Por supuesto, prepararemos antes los tonos que vamos a usar (amarillo limón, magenta, azul cerúleo y rojo de cadmio y ultramar para crear un gris) en nuestra paleta de colores, con una consistencia tipo café ligero.

Aplicaremos bastante cantidad de agua con una paletina suave, un pincel mop o un hake de pelo de cabra por toda la parte del cielo y dejaremos que el papel la absorba y se evaporen los charcos hasta que la superficie quede brillante, pero el agua no se mueva.

Llegados a ese punto, tendremos que ser un poco rápidos. Empezaremos a aplicar las manchas para los cielos con un pincel con buena capacidad de carga (en nuestro caso, un pincel tipo petit gris mediano) y fundiremos las zonas amarillentas, rosadas y azuladas sin pasar unas por encima de otras: dejaremos que el agua las fusione.

Respetaremos algunas partes con el blanco del papel para representar la zona donde el sol se oculta tras las nubes y trabajaremos con un pincel sintético mediano redondo las franjas grises de las nubes más oscuras del cielo.

Si notamos que las pinceladas se empiezan a quedar bien recortadas y no se abren y se suavizan por efecto del agua, será el momento de parar, pues ya el papel no se encontrará con la suficiente humedad para seguir creando este tipo de efectos suaves.

Primera capa de cielo en tonos pastel para un paisaje de atardecer en acuarela

Paso 2 – Montañas con la técnica de húmedo sobre húmedo

Una vez haya secado bien el cielo, y no antes, humedeceremos levemente la zona de las montañas y esperaremos a que el agua aplicada alcance el mismo grado de evaporación que en la anterior fase.

Ahora será el momento de trabajar con morados, verdosos y azulados, con pinceladas cortas ascendentes y no demasiado cargadas en un pincel redondo mediano de pelo sintético, más duro.

Así podremos crear con la punta, pequeños efectos de mezclas de color que sugerirán árboles en la lejanía, y que se fundirán, dando la sensación de estar al fondo en el horizonte.

Mientras la superficie conserva algo de humedad, los bordes se suavizan. Para las montañas más cercanas, espera a que el papel esté más seco y refuerza algunas siluetas con mayor contraste. No es solo una cuestión de usar colores más vivos: compara también el valor y la nitidez de cada plano.

Montañas y bosque añadidos al paisaje de atardecer en acuarela

Paso 3 – Trabajo de aguas reflejadas en húmedo sobre húmedo

Para el trabajo del agua, esperaremos de nuevo a que todo lo anterior seque. Si usas secador, mantén aire suave a distancia y evita empujar charcos con el aire; para empezar, es más fácil dejar secar al natural. Las coliflores aparecen cuando entra una zona más húmeda en un lavado que está empezando a secarse. En este reflejo buscamos transiciones suaves, así que iguala la humedad y evita añadir agua a destiempo.

Mientras tanto, prepararemos más color, como en el paso 1, si es que se nos había acabado.

Una vez haya secado, aplicaremos, una vez más, agua sobre la zona a pintar, extendiéndola homogéneamente y esperaremos a ese punto donde ya esta no se mueve pero la superficie permanece brillante.

Ahora es el momento de trabajar el reflejo del agua. Coloca los colores del cielo debajo de las zonas correspondientes, pero no copies cada nube con detalle: en este ejercicio el reflejo puede ser más sencillo y ligeramente interrumpido por pinceladas horizontales. Conserva el blanco del papel en las zonas de luz, alineado con la claridad del cielo.

Reflejo del cielo y las montañas sobre el agua en el paisaje de acuarela

Paso 4 – Pintamos las siluetas de la vegetación en primer plano

Ahora será otra vez importante esperar a que todo seque bien para que las siluetas se recorten con claridad y aparezcan en primer plano. Si trabajamos con el papel en húmedo en esta fase, estropearemos el efecto que buscamos, así que… ¡Cuidado!

Con una pintura bastante cargada, espesa y oscura que habremos preparado con anterioridad, pintaremos las ramas de forma ascendente, cada vez más finas según se alejen del tronco. Será importante pasar el pincel con mucha suavidad y de una vez.

Nos ayudará usar un pincel que puntee bien, como un rigger o uno de pelo natural con punta afilada.

Paisaje de atardecer en acuarela terminado con árboles sin hojas en primer plano

Qué revisar al terminar tu atardecer

  • Profundidad: compara los bordes suaves del fondo con las ramas nítidas del primer plano.
  • Reflejos: comprueba que las zonas claras del agua estén relacionadas con la luz del cielo.
  • Humedad: si aparecieron coliflores, repite una muestra pequeña cambiando el momento en que añades agua. Puedes practicar con estos ejercicios para controlar el agua en acuarela.

Para practicar otra escena, puedes seguir el paisaje con vegetación y palmeras en acuarela. Es un ejercicio diferente: aquí hemos trabajado montañas, reflejos y ramas en primer plano.

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4 comentarios en “Paisaje de atardecer en acuarela paso a paso”

  1. Un pataje sencillo, pero muy bonito. Muy buenala explicación. Me resultó muy fácil de seguir y me anima a intentarlo.

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