Dominando el paisaje y la perspectiva

¡Hola, artenauta! Como sabrás, el paisaje y la perspectiva van de la mano. Si quieres realizar un paisaje bien construido, sea natural o urbano, es necesario que tengas presente el concepto de perspectiva. Es por esto que, en el Módulo IX de nuestro curso online de pintura artística, te enseñaremos en profundidad estas temáticas.

¿Por qué es importante estudiar la perspectiva?

La perspectiva es necesaria para que puedas construir con lógica, ya que ayuda a que nuestro cerebro entienda que los elementos están dispuestos en el espacio de una forma ordenada, permitiéndonos comprender qué es lo que estamos viendo. Por ello, es importante conocer las bases y los principios que rigen la parte física y de percepción, para poder representar correctamente nuestros paisajes.

Estudiar la perspectiva adquiere mayor importancia en los paisajes naturales, donde tendremos que trabajar con distintos planos: habrá elementos más cercanos, a los que se tendrá que prestar mayor importancia, y elementos más alejados, que representaremos con un menor tamaño y nivel de detalle.

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En los paisajes urbanos tiene mucha presencia, pues estamos trabajando con elementos artificiales (tienen líneas mucho más rectas y formas más geométricas), por lo que será imprescindible prestar mucha atención a la corrección de la perspectiva para conseguir buenos resultados.

Existen diversos tipos de perspectivas: isométrica, caballera, militar, cónica… En pintura nos centraremos en estudiar y entender la perspectiva cónica.

La perspectiva cónica

Es el sistema de representación que más se asemeja a la forma en la que el ser humano percibe lo que hay a su alrededor. Debido a que tenemos dos entradas de información (cada ojo), las imágenes se solapan entre sí y esto hace que podamos ver en tres dimensiones.

Cuando dibujamos y pintamos, estamos trasladando tres dimensiones (altura, anchura y profundidad) a solo dos, prescindiendo de la profundidad. En otras palabras, engañamos a nuestro cerebro, recreando esa profundidad gracias a la pintura.

La forma más certera de asemejar esa profundidad en pintura es la perspectiva cónica. Para poder entenderla y estudiarla debemos aprender estos conceptos:

1. El paralelismo:

Líneas paralelas entre sí. Todas las paralelas fugan hacia el mismo punto, exceptuando las líneas que percibimos como horizontales, es decir, las paralelas a nuestro punto de vista y al horizonte. Un ejemplo de esto sería cuando miramos una vía del tren de frente: los rieles (que aparecerían como líneas verticales) fugarían hacia un mismo punto, mientras que los travesaños (que veríamos en horizontal) no lo harían.

2. Línea del horizonte:

Esta línea siempre coincide con la altura de nuestros ojos, hacia donde estamos mirando. Según la importancia que queramos dar a cada elemento de la imagen jugaremos con su altura. Al subirla o bajarla, también estaremos cambiando la altura del punto de vista del espectador.

  1. Si quieres dar la misma importancia al cielo que a la tierra, mar o ciudad, debes colocar la línea del horizonte a la mitad. Este será un punto de vista bastante centrado.
  2. Si quieres dar memos importancia al cielo, deberás de colocar la línea del horizonte más alta. Este será un punto de vista desde mayor altura.
  3. Y por último, si quieres dar más importancia al cielo, la línea del horizonte debe ser más baja. Esto hará que el punto de vista del espectador sea también más bajo.

3. Puntos de fuga:

Siempre se encuentran en la línea del horizonte, y señala la dirección hacia la que fugan las líneas maestras de nuestra imagen. En la perspectiva cónica frontal, solo existe un punto de fuga, porque estamos viendo la mayor parte de los objetos de frente. En la perspectiva cónica oblícua, sin embargo, habrá dos, tres o más puntos de fuga, pues los objetos estarán  dispuestos en otro orden diferente al frontal.

Pasos para dibujar la perspectiva:

  1. Encontrar las líneas maestras de las fugas de nuestros objetos
  2. Una vez veamos dónde convergen, al menos dos de ellas (mejor asegurarse con unas cuantas más), localizaremos los puntos de fuga, y, con ellos, la altura de la línea del horizonte.
  3. Comprobaremos que hemos establecido de manera correcta la línea del horizonte y los puntos de fuga y trabajaremos las líneas maestras.
  4. Trabajaremos cada elemento de una manera más detallada.

paisaje y perspectiva

Dominando el paisaje

Cuando hablamos de paisajes, muchos se imaginan de inmediato un campo de flores, una playa, una sabana… Pero lo cierto es que los paisajes naturales no son los únicos que existen, también podemos encontrar paisajes urbanos y paisajes marinos. Aunque existan casos en los que los tres tipos de paisaje pueden estar presentes en una misma obra, la forma de plasmar cada uno de los tres es distinta y, por eso, en nuestro curso online te explicamos cómo representar cada uno de ellos. Ahora te daremos algunos consejos para abordar los paisajes de forma general.

Consejos para dominar el paisaje

Lo primero que debes tener en consideración es el tamaño y la proporción del lienzo. No es una limitación, pero, si estás trabajando un paisaje, lo recomendable es que trabajes con lienzos apaisados (rectangulares y horizontales).  Lo importante es que sepas qué quieres priorizar: el terreno, el cielo, una calle horizontal o vertical,… Teniendo en cuenta estos aspectos se te hará más fácil escoger el tamaño del lienzo.

Lo segundo que debes tener en cuenta es tu nivel. Si te estás iniciando en esta técnica, lo más recomendable es realizar un paisaje que no sea muy detallado o realista, ya que para lograr este tipo de paisajes se requiere de mucha práctica y conocimientos. Sin embargo, recuerda que tú eres quien decide hasta donde llegar.

Por otra parte es imprescindible que tomes en consideración estos elementos:

  1. La iluminación: para tener una iluminación coherente es importante que unos tonos vayan derivando de otros, partiendo de las mezclas que creemos desde el principio y de nuestra paleta inicial. Además, los reflejos del color del cielo sobre los terrenos u objetos deben ser estudiados para lograr una iluminación del escenario coherente. Puedes aprender más sobre la luz y el color pinchando aquí.
  2. La armonía con la que vas a trabajar: los tonos dominantes, mediadores y tónicos.
  3. El uso de tonos luminosos y tonos quebrados: Los tonos más luminosos (vívidos) acercan los objetos y los quebrados (desaturados y aclarados) los alejan.
  4. La perspectiva: Imprescindible para lograr también coherencia en la disposición de los elementos.
  5. La pincelada: dirección, tamaño y aplicación de una pintura más diluida o más empastada.

Dominando el paisaje y la perspectiva

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