¡Hola, Artenauta! Vamos a pintar un árbol en cinco pasos, combinando pinceladas del tronco, marcas cortas para la copa y salpicados finales. Trabajaremos las texturas con el lateral del pincel, sin transferir al papel el relieve de un objeto.
Prepara papel para acuarela, tus colores, agua, una paleta y pinceles redondos de distintos tamaños. Reserva un recorte del mismo papel para ensayar la carga y la presión antes de intervenir en el árbol.
Para variar los bordes, puedes consultar el ejercicio de árboles en acuarela con bordes perdidos y encontrados. La distancia no fija por sí sola la oscuridad de un árbol: compara sus valores y sus bordes con la referencia.
Paso 1 – Pintamos el tronco
Con un pincel redondo de punta afilada o un rigger, perfila el tronco y estrecha las ramas al alejarte de su base. Ensaya cómo cambia el grosor al levantar el pincel.
Apoya la mano fuera de la zona húmeda si necesitas estabilidad. Trabaja con suavidad y compara la dirección de las ramas; no hace falta resolver cada una de una sola pasada.
Paso 2 – Aplicamos pinceladas cortas para crear textura
Prepara el verde para la copa y prueba una marca con un pincel redondo mediano. Coloca el lateral del pelo contra el papel y arrástralo con movimientos cortos, cambiando la dirección.
Busca marcas discontinuas y deja huecos entre los grupos de hojas. Si todo se funde en una mancha uniforme, descarga algo de agua o espera a que la superficie esté menos húmeda. Ajusta la presión y la carga en el recorte en lugar de seguir una consistencia de café como medida fija.
Paso 3 – Aplicamos luces y sombras sobre húmedo
Mientras la base siga húmeda, añade algunos toques de verde más oscuro en las zonas de sombra que hayas elegido. Conserva partes claras de la primera capa para separar los grupos de hojas.
Observa cuánto se extiende cada toque. Si invade un hueco que querías conservar, reduce la carga en la siguiente prueba; si deja un borde seco que no buscabas, detente y deja secar antes de revisar el conjunto.
Paso 4 – Trabajamos el suelo y añadimos pinceladas de textura al tronco
Podremos trabajar algunas briznas de hierba en el suelo, de abajo hacia arriba con el pincel tumbado y bastante cargado, de forma similar a la copa. También podemos dar pinceladas horizontales rápidas con el lateral del pincel para crear textura irregular en el suelo.
Además, añadiremos pequeños toques más oscuros al tronco para sugerir el efecto de la luz en la corteza y zonas de sombra en las ramas.
Paso 5 – Salpicamos ayudándonos con el mango de un pincel
Deja secar las capas anteriores. Prepara un verde oscuro y ensaya primero los salpicados en el recorte: ajusta la carga y la distancia hasta obtener gotas del tamaño que buscas.
Protege las zonas que quieras dejar limpias con un papel suelto. Puedes ayudar al pincel con pequeños golpes del mango de otro pincel, evitando golpear con fuerza la virola. Añade pocas gotas y comprueba su distribución antes de continuar.
Una vez seco, compara la variedad de marcas de la copa y la relación entre el tronco, el suelo y los huecos claros. En otra prueba cambia sólo la carga o la presión para reconocer su efecto.
Si quieres continuar con talleres de acuarela, consulta el programa del Curso de Pintura con Acceso Vitalicio + Talleres y elige el estudio que te interese.
DA EL SIGUIENTE PASO
¿Te gustaría aprender a pintar y dibujar desde cero, paso a paso?
No necesitas conocimientos previos ni saber por dónde empezar. Te guiamos con ejercicios progresivos y profesores que te ayudan a mejorar.






1 comentario en “Árbol en acuarela con texturas y salpicados”
Los felicito por su generosidad al compartir sus saberes a la comunidad universal 🌈.