Esgrafiado con pastel al óleo: dibuja un pez entre capas de color
En el esgrafiado dibujas retirando parte de una capa para descubrir otra. Con pastel al óleo, una línea puede pasar del amarillo al turquesa sin que cambies de herramienta: el color estaba preparado debajo. El reto es quitar lo suficiente para verlo sin atravesar también la base ni arañar el papel.
Vamos a crear un pez mediante esgrafiado con pastel al óleo. Tendrá una silueta sencilla, varias filas de escamas y aletas de líneas abiertas. La práctica se centra en el grosor de las capas y la presión del raspado, no en acumular todos los efectos posibles de las ceras.
Comprueba que tienes el material adecuado
Utiliza barras de pastel al óleo, no pastel seco ni barras de pintura al óleo convencional. Aunque sus nombres se parezcan, su comportamiento no es idéntico. Por ejemplo, Sennelier describe sus pasteles al óleo con un aglutinante no secante y cera; no conviene esperar que formen la misma película endurecida que un óleo de tubo.
- Papel o cartulina recomendados para pastel al óleo, de tamaño aproximado A5.
- Tres colores claros o vivos para la base: amarillo, turquesa claro y coral.
- Un azul muy oscuro para cubrir, preferiblemente de una gama que ya hayas probado superpuesta.
- Una herramienta de punta redondeada, como un palillo de modelado romo, y otra de borde más ancho.
- Un recorte para ensayar, papel para limpiar las barras y un pincel suave para recoger residuos.
Evita cuchillas y puntas afiladas: aquí buscas retirar material, no cortar el soporte. No necesitas disolvente. Apoya el papel en un tablero firme para que no se hunda ni se desplace mientras trabajas.
Haz una prueba antes del dibujo
En el recorte, cubre una zona con amarillo y pasa azul oscuro encima. Traza una curva con poca presión, limpia la herramienta y repite con un poco más. Observa en cuál se descubre el amarillo y en cuál empiezas a ver el papel.
Si ambas capas se mezclan al cubrir, prueba una primera capa algo más uniforme y reduce las pasadas de la segunda. Si la capa superior apenas se deposita, cambia de combinación o consulta las indicaciones de la gama. La dureza relativa de las barras y el soporte influyen; no todas permiten el mismo resultado con idéntica presión.
1. Prepara un campo de color que tenga sentido
Decide dónde estará el pez antes de cubrir la hoja. En el ejemplo, la cabeza mira a la izquierda, el cuerpo ocupa el centro y la cola se abre a la derecha. Deja espacio alrededor de las aletas para que no queden apretadas contra los bordes.
Extiende amarillo en la zona izquierda y central, turquesa hacia la parte superior derecha y coral en una franja inferior. No hace falta seguir el contorno del pez: prepara una superficie continua, algo mayor que el futuro dibujo. Los cambios de color aparecerán después dentro de las líneas.

Cubre los huecos grandes del soporte sin formar montículos. Si dejas calvas, al raspar aparecerá papel en lugar de color. Pasa suavemente el canto de la barra por esas zonas y detente cuando tengas una base suficiente. No frotes hasta convertir todos los colores en una sola mezcla.
En un margen aparte, dibuja un pequeño esquema del pez para recordar su posición. Así no tendrás que buscar la composición cuando el azul haya ocultado el campo inferior.
2. Cubre con oscuro y abre la silueta
Aplica el azul oscuro con pasadas controladas. Busca una cobertura que contraste con los colores inferiores, sin aplastar todo el material. Limpia la barra si recoge amarillo o coral y devuelve ese color a la superficie en la siguiente pasada.
No es necesario esperar un secado como el de una pintura al agua. Utiliza la respuesta de tu prueba: si la superficie está muy blanda por el manejo o el ambiente, deja de presionar y valora otra combinación. Añadir capas sin límite puede dificultar el raspado.
Marca primero el cuerpo ovalado, el nacimiento estrecho de la cola y su abertura. Haz líneas cortas que puedas enlazar. Retira la herramienta, límpiala y continúa; una punta llena de residuos arrastra color y produce una marca más ancha de lo que esperabas.

Al descubrir el primer contorno, revisa la proporción. La cola debe unirse al cuerpo mediante una zona estrecha reconocible; si empiezas las escamas antes de resolver esa conexión, tendrás que corregir en un espacio lleno de líneas.
3. Ordena escamas y aletas sin llenar todos los huecos
Traza una curva detrás de la cabeza para sugerir la zona de las branquias y añade un ojo pequeño. Organiza las escamas en filas curvas, desplazando una fila respecto a la anterior. No necesitas dibujar cada escama del pez: varias filas bien colocadas pueden comunicar la textura.
Haz que las filas acompañen la anchura del cuerpo. Cerca de la cola pueden estrecharse y simplificarse. Si todas las curvas tienen idéntico tamaño y dirección, la textura se leerá como una retícula pegada encima, sin relación con la forma.
En las aletas, cambia de ritmo: utiliza líneas que se abran desde su raíz hacia el borde. Deja separaciones más amplias que entre las escamas. Esa diferencia de marcas permite distinguir dos estructuras sin tener que delinearlas con más grosor.

Recoge los residuos con cuidado, sin frotarlos sobre las zonas claras. Si quieres abrir un pequeño acento más ancho, utiliza el borde romo y prueba una retirada superficial. Conserva áreas oscuras entre marcas: el contraste necesita espacio para funcionar.
Qué hacer si no aparece el color esperado
Aparece el blanco del papel: has retirado demasiado o faltaba base. Reduce la presión en la siguiente línea. No intentes tapar y volver a raspar repetidamente la misma herida del soporte.
Las líneas quedan oscuras y embarradas: limpia la herramienta y revisa si estás desplazando materia en lugar de levantarla. Ensaya una inclinación distinta en el recorte.
La base se mezcla con el azul: cambia la presión y el número de pasadas al cubrir. También puede ayudar una combinación de barras que responda mejor; no atribuyas el fallo solo a tu pulso.
El pez cuesta distinguirse: simplifica el interior y refuerza únicamente un tramo del contorno. Convertir cada escama en una banda ancha puede borrar la diferencia entre silueta y textura.
¿Puedo corregir una línea?
En una prueba pequeña puedes reponer cuidadosamente algo de oscuro, pero la superficie no queda necesariamente igual que antes. Prueba esa corrección antes de confiar en ella para una zona principal. A menudo es más interesante integrar una marca en otra escama que insistir hasta dañar el papel.
¿Cómo protejo el resultado?
Evita el roce y el contacto directo con otras hojas o con el vidrio del marco. Si consideras un producto protector, comprueba que esté indicado para pastel al óleo y ensáyalo antes: un fijador para pastel seco no se convierte por ello en adecuado para este material.
Para comparar este proceso con la superposición y la mezcla directa, consulta la guía de ceras pastel al óleo. Si quieres seguir explorando color y procedimientos con orientación, revisa el programa y los talleres del Curso Completo con acceso Vitalicio y Talleres. Comparte tu pez con @arteescuela_ y muestra qué colores preparaste antes de cubrirlos.
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