Una figura delante de una ventana puede tener una presencia enorme con muy pocos detalles. El problema aparece cuando pintamos toda la persona de negro: reconocemos la silueta, pero el cuerpo parece recortado y pegado sobre el fondo. En este ejercicio vamos a conservar la fuerza del contraluz y recuperar volumen con cambios pequeños.
Pintaremos con acrílico una figura de perfil en una habitación. La ventana luminosa queda detrás, a su izquierda. Trabajaremos tres decisiones: separar las grandes masas, introducir luz reflejada en el lado oscuro y reservar unos pocos bordes cálidos. No hace falta describir un rostro completo para que la postura se entienda.
Materiales y preparación
- Tablero preparado para acrílico o lienzo de unos 30 × 20 cm.
- Acrílicos: blanco de titanio, azul ultramar, ocre amarillo y sombra tostada.
- Pincel plano sintético de unos 12 mm para las masas, otro de 6 mm para planos y un redondo pequeño para acentos.
- Lápiz, paleta, dos recipientes de agua y paño para descargar el pincel.
- Una fotografía propia de una figura frente a una ventana, si prefieres trabajar otra postura.
Prepara un gris azulado con ultramar, sombra tostada y un poco de blanco. Para la pared mezcla blanco, ocre y una punta de sombra. Haz tres muestras: ventana clara, pared intermedia y figura oscura. Deben distinguirse aunque entrecierres los ojos. Las cantidades dependen de tus pinturas; corrige la claridad con blanco y la temperatura con azul u ocre.
Si usas una referencia, no mires directamente al sol ni montes una iluminación incómoda. Basta una ventana lateral detrás de la persona. Trabaja con pintura manejable y el pincel húmedo, sin convertir cada mezcla en agua coloreada. Si necesitas prolongar el tiempo abierto, usa un medio compatible siguiendo sus indicaciones.
Paso 1. Organiza ventana, habitación y figura
Marca con lápiz la posición de la cabeza, el eje del torso, la pelvis y los pies. La figura de ejemplo está de perfil y mira hacia la derecha. Comprueba que ambos pies apoyan sobre el mismo suelo: una postura convincente se construye antes de las luces del contorno.
Con el plano grande pinta la pared en gris cálido y el suelo algo más oscuro. Sitúa la ventana con blanco y ocre. Su borde derecho debe contrastar con la cabeza y el hombro; evita dejar un halo blanco alrededor de toda la persona.
Rellena la figura con el gris azulado oscuro. Une las zonas que comparten sombra, pero conserva los huecos importantes entre brazo y torso y la separación de las piernas. Añade una sombra en el suelo que salga de los pies hacia la derecha y hacia el espectador, alejándose de la ventana. En esta primera fase ya hay pintura en toda la escena: buscamos un reparto legible, no un dibujo detallado.

Al terminar, la persona debe reconocerse desde lejos. Si no se entiende un brazo, corrige su silueta o el hueco que lo rodea. Añadir dedos no resolverá un encaje confuso. Deja secar las masas antes de superponer planos claros; la superficie no debe levantar color al pasar un pincel limpio por una esquina de prueba.
Paso 2. Recupera volumen dentro de la sombra
Mezcla una pequeña cantidad de blanco con el oscuro de la figura. Tiene que seguir siendo mucho más oscuro que la pared. Con el pincel mediano coloca un plano azul grisáceo en la camisa, otro en el antebrazo y una franja suave en la pierna que recibe luz de la habitación.
Estas zonas representan luz reflejada: iluminación que llega desde otras superficies, aunque el foco principal esté detrás. No ilumines de golpe toda la cara ni dibujes cada músculo. Observa la referencia y elige dos o tres cambios suficientes para separar los planos.
Pasa de un tono a otro con pinceladas cortas que sigan el volumen. Descarga el pincel para unir un borde si todavía está húmedo; si se ha secado, deja de frotar y coloca una transición nueva con una mezcla intermedia. Mantén algún borde firme en el codo o la rodilla para sostener la postura.

Refuerza solo el contacto de las suelas con el suelo. La sombra proyectada puede tener un borde más definido cerca de los pies y menos claro al alejarse. Al cerrar este paso, el cuerpo debe tener volumen sin perder su lectura oscura general.
Paso 3. Selecciona los bordes que reciben luz
Sobre pintura seca prepara una mezcla cálida de blanco y ocre. Con el redondo pequeño y poca carga añade un tramo estrecho en el lado del cabello que mira a la ventana y otro en la parte posterior del hombro. No traces una línea continua desde la cabeza hasta los zapatos.
El borde luminoso funciona porque aparece junto a partes que permanecen oscuras. Cambia su grosor, interrúmpelo y evita rodear el lado frontal de la cara. En nuestro ejemplo esa cara queda en sombra; inventarle un brillo frontal contradice la iluminación.
Comprueba la ventana: si todos sus puntos son blanco puro, puedes introducir un tono crema cerca del marco y reservar la máxima claridad para una zona pequeña. Detente antes de llenar el fondo de objetos que distraigan.

Si la escena sigue pareciendo plana
- Figura completamente negra: incorpora dos planos reflejados, ligeramente más claros, sin acercarlos al valor de la pared.
- Persona rodeada de un hilo blanco: cubre parte del borde con el tono de fondo o de la figura y deja solo los tramos orientados hacia el foco.
- Silueta que se pierde: modifica la claridad del fondo junto al hombro o la cabeza; no necesitas aclarar toda la persona.
- Pies flotantes: une cada apoyo con una pequeña sombra de contacto y revisa la altura del suelo.
- Luces embarradas: deja secar, limpia el pincel y aplica una mezcla nueva con pocas pasadas.
¿Hay que usar negro para pintar un contraluz?
No es obligatorio. Una mezcla de ultramar y sombra tostada permite variar un oscuro hacia frío o cálido. También puedes utilizar negro si observas su efecto en tus mezclas. La decisión importante es mantener las relaciones de claridad y no tratar todas las sombras como una superficie idéntica.
Para ampliar esa lectura de los valores, puedes consultar nuestra explicación del claroscuro en pintura. El ejercicio de aquí aplica esa observación a una figura concreta frente a una ventana.
La siguiente práctica
Repite la escena cambiando únicamente el tono de la pared. Verás cuánto depende la silueta de lo que tiene al lado. Si quieres seguir trabajando forma, color y luz con un recorrido organizado, consulta el programa de iniciación y avanzado en pintura y dibujo.
Comparte tu ejercicio y etiqueta a @arteescuela_. ¿Qué cambio ayudó más a dar volumen: los planos de la camisa o la luz del hombro?
DA EL SIGUIENTE PASO
¿Te gustaría aprender a pintar y dibujar desde cero, paso a paso?
No necesitas conocimientos previos ni saber por dónde empezar. Te guiamos con ejercicios progresivos y profesores que te ayudan a mejorar.






